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EE.UU. está suministrando bombas de racimo a Ucrania, lo que supone una escalada en el conflicto de consecuencias aún desconocidas.

Una bomba de racimo, bomba de fragmentación, bomba de dispersión o submunición es una bomba de caída libre o dirigida que puede lanzarse desde tierra, mar o aire. Las bombas de racimo contienen un dispositivo que libera un gran número de pequeñas bombas al abrirse. Estas submuniciones pueden causar diferentes daños, como perforar vehículos blindados con su carga explosiva, matar o herir a muchas personas de manera indiscriminada con sus fragmentos de metralla o producir incendios.

Las submuniciones esparcidas tienen una tasa de fallo de entre el 5% y 30 %, por lo que pueden quedar bombas enterradas sin explotar siendo peligrosas tiempo después de terminada la guerra, especialmente a los niños por sus formas llamativas, como pelotas de tenis o latas de refrescos. Varios países han usado este tipo de bomba en conflictos diferentes a pesar de causar problemas muy serios bajo el derecho humanitario internacional. Ucrania (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Ucrania) las ha usado en contra de Donetsk, el Reino Unido (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Reino_Unido) las usó en Kosovo (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Kosovo) e Irak (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Irak). También Israel (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Israel) las usó en el Líbano (https://es.m.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADbano) en el año 2006 (https://es.m.wikipedia.org/wiki/2006) y Gaza en 2009 (https://es.m.wikipedia.org/wiki/2009),10  Estados Unidos (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos) utilizó estas bombas en Afganistán (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Afganist%C3%A1n), Kosovo, Laos (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Laos) e Irak, entre otros. En Irak se estima que entre los Estados Unidos y el Reino Unido ya se han lanzado cerca de un millón. Una campaña internacional, la Coalición de las Bombas de Racimo (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Coalici%C3%B3n_de_las_Bombas_de_Racimo) fue establecida en 2003 para parar el uso, la producción, la transferencia y el almacenamiento de estas armas. Hoy en día, más de 160 ONG (https://es.m.wikipedia.org/wiki/ONG) de todo el mundo se están dedicando a la educación, la investigación, y la presión a diferentes gobiernos para cambiar sus políticas acerca de estas armas.
No obstante los fabricantes de estas armas han desarrollado importantes esfuerzos en los últimos años para minimizar los peligros de las submuniciones no explotadas, incorporando mecanismos de autodestrucción pasado un lapso y aumentando los controles de calidad para reducir el porcentaje de municiones defectuosas.

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