Loading

El trigo de la región rusa de Krasnodar - Sputnik Mundo, 1920, 21.07.2023

El pacto alimentario dejó de funcionar el 18 de julio. En un año de existencia las demandas de Rusia no se cumplieron, el grano apenas llegó a los países necesitados, los puertos controlados por Kiev y el corredor seguro abierto por Rusia se utilizaron para actos terroristas. ¿Por qué ocurrió todo esto? ¿Tiene futuro el acuerdo sin Rusia?

La Iniciativa del Mar Negro, firmada el 22 de julio de 2022 por representantes de Rusia, Turquía, Ucrania y la ONU, planteaba la exportación segura de cereales y alimentos ucranianos, así como de fertilizantes, a través del Mar Negro desde tres puertos. Tras retirarse del acuerdo, Rusia anuló sus garantías de navegación segura, cerró el corredor humanitario marítimo en el noroeste del mar Negro y restableció un régimen temporal de zona de riesgo en dicha área.

Al mismo tiempo,con el fin de no agravar la crisis alimentaria en los países necesitados, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Rusia estaba dispuesta a sustituir el grano ucraniano en el mercado, incluso gratuitamente.

«Quiero asegurarles que nuestro país es capaz de sustituir el grano ucraniano tanto de modo comercial como gratuito. Sobre todo porque este año, como informó el ministro, se espera que volvamos a tener una cosecha récord», señaló Putin durante una reunión con el Gobierno.

Perspectivas del acuerdo sin la participación de Rusia

En respuesta a la retirada de Rusia del acuerdo sobre granos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que el pacto podría continuar sin la participación rusa. Llamó al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y envió una propuesta a la oficina del líder turco, Recep Tayyip Erdogan.

El subdirector e investigador del Instituto de Gobernanza Global del Instituto de Estudios Internacionales de Shanghái, Zhao Lun, opinó en una entrevista con Sputnik que la continuación del pacto sin Rusia no tiene suficientes garantías de seguridad.

«Tras la suspensión del acuerdo, Ucrania propuso seguir aplicándolo unilateralmente. Sin embargo, estos envíos carecen de garantías de seguridad. Y en caso de algún incidente imprevisto, la seguridad alimentaria internacional, ya de por sí frágil, se deterioraría. Especialmente en los países en desarrollo», señaló.

Zhao Lun destacó que los acuerdos alcanzados sobre granos, aunque contribuyeron a estabilizar el equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado internacional de cereales, no satisfacían las exigencias de Rusia en cuanto a eliminar los obstáculos a sus exportaciones de alimentos y fertilizantes.

Para Rusia, una parte importante del acuerdo es un memorando que pretendía eliminar los obstáculos a sus exportaciones de alimentos y fertilizantes. La postura rusa consiste en que Europa no hizo concesiones en esta cuestión y también se negó a devolver a las organizaciones financieras rusas implicadas en el comercio de cereales la capacidad de utilizar el sistema SWIFT.

Con ello, el acuerdo se convirtió en concesiones unilaterales, lo que debilitó notablemente el valor de su aplicación. Además, se trata de un documento que no es jurídicamente obligatorio, y su cumplimiento por cualquiera de las partes depende enteramente de que se satisfagan sus demandas.

¿Por qué fracasó el acuerdo?

Teniendo en cuenta las actuaciones de Ucrania desde el principio de la operación militar especial en lo que respecta al suministro de grano, da la impresión de que las autoridades de Kiev nunca estuvieron interesadas en crear un corredor de grano con garantías de seguridad por parte de Rusia. En el último año se han acumulado muchas pruebas de estas acciones contradictorias.

Tras el inicio de la operación militar en Ucrania, el Occidente colectivo acusó a Rusia de obstruir el suministro de grano ucraniano a los mercados mundiales. Moscú rechazó categóricamente tales acusaciones. Al mismo tiempo, las propias autoridades de Kiev crearon muchos obstáculos a las exportaciones de grano, y además de descubirse la quema de grano en el puerto de Mariúpol, las tropas ucranianas minaron las aguas del Mar Negro, lo que impidió el transporte de grano a los mercados mundiales por vía marítima.

Vladímir Putin declaró que Rusia no impedía la exportación de grano desde Ucrania, y que si Kiev desminara los puertos, los barcos graneleros podrían salir de allí sin problemas.

El 22 de julio de 2022, en Estambul, Rusia, Ucrania, Turquía y la ONU llegaron a un acuerdo denominados el acuerdo de los cereales. Su objetivo era garantizar la exportación segura de grano desde el territorio de Ucrania a los países necesitados.

Sin embargo, las autoridades de Kiev decidieron utilizar las garantías de seguridad para sus intereses personales. Utilizaron la zona marítima del Mar Negro en dos ocasiones para golpear el puente de Crimea, el 8 de octubre de 2022 y el 17 de julio de 2023. Y los puertos de Odesa, aprovechando la garantía de inviolabilidad, fueron utilizados como almacenes y talleres de las Fuerzas Armadas ucranianas. Así lo confirman los datos de la inteligencia rusa.

Para el 29 de octubre de 2022 esto culminó con un ataque terrorista del Gobierno de Kiev contra buques de la Flota del Mar Negro y embarcaciones civiles en las vías exteriores e interiores del punto base de Sebastopol.

Incluso a pesar de las provocaciones, el acuerdo se renovó varias veces. Rusia siguió siendo engañada por sus socios occidentales. Sus demandas simplemente no se cumplieron, mientras que el propio acuerdo funcionaba en interés de los países desarrollados. El grano enviado desde los puertos se destinó principalmente a los países occidentales, mientras que África, que necesitaba urgentemente grano, sólo recibió cantidades insignificantes.

A finales de 2022, 11 millones de toneladas de alimentos habían salido de los puertos ucranianos en virtud del acuerdo sobre cereales. Sin embargo, según el Ministerio de Exteriores ruso, el 51% de estos envíos se destinó a países desarrollados y sólo el 3% a lo que la ONU denomina los estados más pobres. Al mismo tiempo, a finales de octubre de 2022, unos 70 barcos habían sido detenidos o suspendidos por violaciones sistemáticas e intentos de contrabando.

Para julio de 2023, según la Cancillería rusa, más del 80% del grano se había enviado a países de ingresos altos y medios-altos. Los estados más pobres (Etiopía, Yemen, Afganistán, Sudán y Somalia) sólo recibieron 862.086 toneladas, apenas el 2,6% del total. En promedio, sólo dos buques del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y 90 transportistas comerciales de cereales participaron mensualmente en la Iniciativa del Mar Negro durante su año de funcionamiento.

En abril de 2023, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que la parte rusa del acuerdo «no se estaba cumpliendo en absoluto». Las promesas de levantar las sanciones al transporte marítimo ruso dedicado a la exportación de cereales y fertilizantes no se han cumplido, o sea, sigue habiendo problemas con los seguros y el mantenimiento de los barcos en los puertos; los bancos no han concedido préstamos a los compradores de cereales rusos y se han negado a proporcionar garantías bancarias.

Kiev se negó a levantar el bloqueo del tránsito de amoníaco. Y al final, el ducto de amoníaco Toliatti-Odesa, cuya reanudación era una de las principales exigencias de Rusia en el marco del acuerdo, fue volado descaradamente por las Fuerzas Armadas de Ucrania.

A principios de julio, el Ministerio de Exteriores ruso declaró que no quedaban motivos para prorrogar el acuerdo de cereales. La parte rusa había hecho todos los esfuerzos necesarios, respetando estrictamente el reglamento, para garantizar que todos los buques participantes pudieran realizar con éxito su misión y abandonar el Mar Negro antes de que expirara el acuerdo. En ese momento, el pacto quedó suspendido.

¿Hay esperanzas de que se prorrogue?

Zhao Lun recordó que el Kremlin confirmó que Rusia está dispuesta a retomar la iniciativa una vez que se cumplan sus legítimas demadas.

«Cabe señalar que Rusia no se retiró totalmente del acuerdo, sino que subrayó que, si se satisfacían sus demandas, estaba dispuesta a considerar la posibilidad de volver al acuerdo. Por tanto, la presión de la crisis alimentaria es sobre todo el quebradero de cabeza de Europa. Como gran importador de alimentos y país en desarrollo, China espera naturalmente que todas las partes actúen basándose en los principios de la seguridad alimentaria mundial y el humanismo, asimismo, que se esfuercen por encontrar un equilibrio entre los ‘intereses personales’ y los ‘intereses comunes’, y restablezcan lo antes posible un canal estable de transporte de alimentos por el Mar Negro», señaló el experto.

La esperanza en la ampliación del acuerdo también se expresó desde Pekín. Como señaló Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, en una rueda de prensa, China espera que las partes implicadas puedan resolver adecuadamente la cuestión sobre la seguridad alimentaria internacional mediante el diálogo y las consultas. Subrayó que China está dispuesta a reforzar la comunicación y la cooperación con todas las partes, promover un consenso internacional más amplio y hacer contribuciones positivas a la seguridad alimentaria mundial.

Fuente: sputniknews.lat

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *