A pesar de la gran presencia policial, los manifestantes consiguieron atacar e incendiar no sólo mobiliario urbano y automóviles, sino también bancos y tiendas, entre otros.

Grandes incendios, numerosos actos de vandalismo y fuertes choques entre la Policía y los manifestantes en varias ciudades de Francia marcaron una nueva ola de protestas provocadas por la muerte del menor Nahel M.  a manos de un policía en Nanterre.

Con anterioridad, las autoridades anunciaron la movilización de 40 mil agentes para hacer frente a los disturbios. Miles de personas salieron a las calles en la noche del jueves.

Medios locales e imágenes publicadas en las redes sociales registraron siniestros en las ciudades de Nanterre, Toulouse, Sevran, Lille, Lyon, Montreuil, Roubaix, Saint-Denis, entre otras.

Los indignados prendieron fuego a contenedores de basura, coches, autobuses e instalaciones públicas. En Nanterre quemaron una sucursal del Crédit Mutuel y el humo envolvió todo el edificio. También utilizaron fuegos artificiales contra efectivos policiales, quienes respondieron con granadas de gas lacrimógeno. 

En la mayoría de las localidades afectadas fue interrumpido el servicio de transporte público. París, la capital del país, también sufrió quema de mobiliario urbano. 

En Montreuil, jóvenes armados con palos destrozaron una farmacia, un McDonald’s, un cajero automático y otros comercios.

De acuerdo con los datos de Le Figaro, como resultado de protestas, en todo el país fueron detenidas 421 personas, 242 de ellas en la región de Isla de Francia. La mayoría de los detenidos tenían entre 14 y 18 años.

El presidente Emmanuel Macron convocó en la mañana del jueves a sus ministros a una reunión para evaluar la crisis e instó a la calma. Calificó los enfrentamientos nocturnos de “injustificables”.

“Las últimas horas estuvieron marcadas por escenas de violencia contra comisarías, pero también escuelas, ayuntamientos e instituciones”, señaló.

La declaración del mandatario provocó la reacción de los sindicatos policiales y de los legisladores de derechas.  

Marine Le Pen, líder de la Agrupación Nacional, calificó de irresponsables las declaraciones de Macron y lo acusó de olvidar los principios constitucionales para intentar apagar un posible incendio.

Varios famosos compartieron sus posturas tras el asesinato de Nahel.  El más notable fue Kylian Mbappe, capitán de la selección francesa de fútbol, quien tuiteó: “Estoy dolido por mi Francia… mis pensamientos están con la familia y amigos de Nahel, este pequeño ángel que se fue demasiado pronto”.

Fuente: espanol.almayadeen.net

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